la única enfermedad ultimo capitulo y el secreto de la flora intestinal.

Hola mundo

Cada mañana, cuando abro mis ojos, cada noche cuando los cierro, cada vez que escucho música o cuando sale agua caliente en mi regadera, pienso lo mismo. Estoy en el paraíso. Literalmente.

Hace poco por ejemplo, la gente vivió en el silencio. Para escuchar música, tenía que tocarla, o ir a un lugar en donde alguien toca música. Solo los reyes pudieron escuchar música en una manera más seguida, y aun, fueron muy limitados. Hoy día, cada chamaco mocoso puede oír música cuando quiere, y del tipo que le gusta. Ni hablar de las herramientas como spotify.  

Este ejemplo aplica en todo los campos de nuestra vida. Es verdad que existe hambre y agonía en el mundo, pero eso es por la maldad de un grupo pequeño y poderoso. Si no fue por esa enfermedad del poder, pudimos todos vivir cómo reyes. Hasta la última tribu en Kenia por decir.

El lugar en donde podemos ver la manifestación del paraíso en todo su poder, en mi opinión, es en los supermercados. Con un solo carrito, puedes cazar, pescar y colectar lo que se te antoja. Animales, pescados, verduras, frutas, semillas y miles de productos. 365 días en el año, de la mañana hasta casi medio noche. Eso sí es una locura. Locura que desarrolló en menos de cien años. Un tiempo muy rápido para la naturaleza.

Nuestro sistema digestivo está totalmente confundido con lo que estamos llevando a la mesa, poniendo en el plato y metiendo en nuestra pequeña “lavadora”. Muchas personas, en el desayuno, mastican pan, huevos, frutas, verduras, cereales, quesos y café. Para el estómago, la tarea de digerir cada tipo de alimento, es posible. Pero la combinación que nos permite el nuevo paraíso, es simplemente imposible. Tan imposible, que necesitamos la flora intestinal. Algo que todos pensamos que es normal. ¡Pues no! No es normal vivir y caminar con un kilogramo de esas criaturas.

La flora intestinal está hecha de bacterias. Las bacterias mi querido mundo, tienen un propósito. Son el último eslabón en la cadena de la vida. Atacan materia orgánica muerta o dañada, para “romper” sus ingredientes a los bloques del inicio. Sin las bacterias no existe la vida. Las bacterias no hacen daño a los tejidos y células sanas. La razón que tenemos bacterias en nuestra sistema digestivo, es porque nuestra sistema no logra digerir las mesclas que estamos dándola. Una persona que alimenta solo de frutas por ejemplo, no va a tener flora intestinal. No existen bacterias “buenas” o bacterias “malas”, todas son buenas y ninguna tiene que vivir contigo si eres sano. Además, decir “flora” a este conjunto es cómo llamar “refresco” a una Coca-Cola

Cuando estamos mezclando en la misma comida alimentos que necesitan digestión acido con alimentos que necesitan digestión alcalino, esa mezcla, puede quedar muchas horas en el sistema digestivo sin que la digestión termina, porque las enzimas acidas chocan con los alcalinas. Es por eso, que entran en acción las bacterias y se genera la famosa flora intestinal.

Cuando la digestión depende en el trabajo de las bacterias,  pasan varias cosas. Las bacterias generan toxinas, inflan el estómago con gases, generan mal olor y el proceso digestivo vuelve muy largo.

Así que cuando estas cenando en la noche un nuevo alimento, después una buena comida del mediodía, en este mismo tiempo, tu flora intestinas todavía esta cenando tu desayuno.

Eso, sin hablar de las personas que consumen harinas refinadas diariamente (¿todos?) lo que tapa el interior del intestino con una capa de pegamento escolar. O personas que consumen carne diario (¿muchos?) lo que puede quedar en la tubería durante días. Ni hablar de la gente que consumen harinas refinadas y carne cada dia (¿muchisisimos?) lo que estanca este cemento por semanas.

Los médicos encontraron una solución a ese problema. No, no. No te van a enseñar comer sano. Lo que inventaron es la Enema. Lo que dicen los médico es simple; tu puedes seguir comer cómo quieres y nosotros vamos a meter una manguera en el otro lado, para lavar bien todo lo que no sale. Y bueno. Uno no puede imaginar las bolas negras y la mugre que sale con esa lavada. Un sucio que no tiene que estar ahí.

El cuerpo  es sagrado, puro, limpio. No necesitemos un tripulación de bacterias cómo pinches y no tenemos que lavarlo del sentido contrario. Es alucinante.

La clave es comer simple. No combinar en la misma centada muchas ingredientes. Comer comida alcalina. Si por antojo, decides comer comida acida, no la mezcla con la alcalina. Aquí te dejo link para lista de alimentos alcalinos o ácidos:

https://okdiario.com/recetas/lista-alimentos-alcalinos-acidos-2524986

Con la manguera, limpia tu coche y riega tu jardín. Deja en paz tu sistema digestivo y despide de tu flora intestinal.

Hasta la próxima, Yaron.