El secreto del Enojo

Hola mundo.

Según la sabiduría antigua, el humano posee 70 tipos de cualidades. Por ejemplo; la generosidad, la alegría, la responsabilidad…. Cada cualidad, para que sea positiva, tiene que ser en la cantidad exacta.

Vamos a tomar el ejemplo de la generosidad con dinero (generosidad puede ser en otros aspectos como la generosidad emocional y mas). Si una persona es demasiado generosa y da su dinero a cualquiera (a lo pende-o), su generosidad se vuelve negativa porque sin control su dinero puede llegar a manos que lo van a dar mal uso, además puede terminar quebrado. Por otro lado, una persona muy poco generosa, lo que se dice codo, tampoco es buen ser. Así que esta cualidad de la generosidad, para que sea buena, debe ser en la cantidad perfecta lo cual cambia de una situación a otra.

Es interesante que en hebreo la palabra cualidad significa también cantidad (מידה), para decirte justamente lo que expliqué.

Sin embargo, de estas 70 cualidades que mencioné, una es diferente de todas. Es una cualidad que nunca es buena, no importa su cantidad – El enojo.

El enojo siempre es malo. Se considera tan malo, como no creer en D-os. Y la razón es muy simple:

Uno nace en este mundo para realizar un trabajo interno. La palabra bebé en hebreo contiene este secreto, significa “arreglar” (תינוק – תיקון).

Todos las situaciones que nos tocan en la vida son retos cómo si fuera en los videojuegos para subir nivel. Enojar es un estado en donde el jugador cree que el videojuego es la realidad y no entiende el propósito de la vida.

Si tu vecino o tu ex o tu hijo actúan en una manera que no te gusta, ellos no tienen la culpa. Son solo actores en tu camino para llevarte a trabajar. Enojarse con esos actores significa ignorancia ridícula.

Imagínate que tus amigos deciden hacerte Enojar a propósito con un hecho así de broma. Ponen cámaras para grabarte en lo que van hacer para después reír de eso. Pero bueno, tu descubriste su plan a tiempo y estás siguiendo sin revelar que sepas lo que van hacer. Llega el momento del truco. ¿Te vas a Enojar? Claro que no. Te vas a reír saludando la cámara.

Así es en la vida. La cámara esta 24/7 y todo lo que está pasando esta planeando por el creador.

No te enojas bobo. Arregla.

Hasta la próxima grabación, Yaron.

El secreto de la libertad

Hola mundo

Es tiempo que estoy buscando la manera de reducir la adicción que desarrollan mis peques a la pantalla. Si no es el celular es el xbox o el laptop o la tele. Terrible. Buscando un solución decidí tomar el día del Shabat en serio.

El sábado en la filosofía judía es un día muy especial. La palabra Shabat significa en hebreo parar todo lo que haces. No puedes manejar coche, no puedes cocinar ni hacer ningún otro tipo de trabajo lo que genera cambios en la realidad y lo más importante, aplica silencio electrónico en absoluto por 25 horas.

Fue una gran sorpresa, mis hijos recibieron mi propuesta muy bien. Para inaugurar nuestro primer Sábado de libertad fuimos acampar en un balneario hermoso.

Manejando al destino estuve pensando sobre nuestra falsa libertad moderna. De un lado estoy manejando doscientos caballos en forma de un coche con asientos de piel, quema coco y sistema de música suprema mientras la persona más rica del mundo hace unos cientos años andaba en la espalda de su caballo, todo sudando, respirando polvo o mojándose en la lluvia. Uno puede pensar que increíble es el avance de la humanidad pero pocos ponen atención a un detalle:

Yo, con mi super coche puedo moverme solo sobre una línea de asfalto. Puedo mirar el campo al rededor pero no lo puedo alcanzar. Estoy dirigido y limitado mientras el hombre con su caballo de hace cientos de años pudo ir a la dirección que se le dio las ganas.

Llegamos al balneario tarde. Tengo una hora de sol así que apuramos. Instalamos el campamento, prendimos las velas para recibir la Shabat, tomamos la primera y la óptima foto y todos apagamos los celulares hasta mañana en la noche.

Los celulares, canales de la tele y las redes sociales nos dan la sensación de libertad, el acceso inmediato a donde queremos ir, pero al mismo tiempo nos ponen sobre carreteras dirigidas. Al apagar toda esa tecnología por 25 horas, de repente tu mente agarra el caballo y va a donde quiere.

No fue fácil para esos chamacos andar en el campo sin la velocidad, sin el sistema de música. De repente uno empieza a escuchar su propio mente aun respirando polvo.

Fue maravilloso.

Hasta el próximo Shabat, Yaron.

El secreto del perrondisaje

Hola mundo

Hace casi tres años mi pequeño hijo, viviendo en la casa de su madre, adoptó un perro. Amo las perra pero a los perros no tanto, a empezar de que tuve varios machos de este tipo de animal en mi vida y quizá justo por eso. Son más bravos, territoriales, van atrás las hembras cómo si fueron humanos y orinan en todos lados. En total no me gustó la idea de que adoptó un perro macho, de otro lado quien me preguntó.

Este año escolar mi hijo pasó a vivir conmigo y claro, Firulay, su perro, también. La verdad, muy rápido enamore con él. Es una combinación rara de pastor australiano con pitbul. Es dulce, amoroso, juguetón y en el mismo tiempo cuidador y súper fuerte.

Firu tiene dos intereses mayores en su vida conmigo. Uno es ladrar sobre enemigos imaginarios en el bosque y el otro es robar lo que accidentalmente dejo suelto en la cocina y que se puede masticar.

Mi cocina es abierta. Flota 6 metros arriba de la tierra, rodeada con árboles. Tiene escaleras que bajan a un amplio jardín y otras escaleras, más anchas y cómodas suben a mi cómo casa de árbol enorme. En la casa existen otras escaleras tipo neverhood que suben a mi cuarto y en mi cuarto otros unos escalones para mi tapanco con paredes de vidrio templado. Mientras duermo ahí encima de los árboles en donde andan las neblinas, Firu duerme en la cocina. Duerme también en el día cuando está aburrido del jardín. Duerme no es exacto la palabra, está esperando, vigilándome, para ver cuando haré un error. Por ejemplo; si lo voy a dar a comer pan, nunca jamás lo va a comer pero si lo voy a dejar en la mesa del comedor, hohoho cómo lo va a robar y tragar.

Justo lo que paso ayer.

Puse unos chapatas en el tablero para preparar sándwiches gourmet para mis hijos y yo. En eso me llamó el dueño de este diablito por algo urgente. Dejé todo sin poner atención. Diez minutos después, regresando a mi tablero note que falta una chapata. Bajé al jardín y ahí estaba el perro con un cuarto de chapata en su boca. Furioso quite su manjar y lo regañe. Sabía que hizo algo mal y salió llorando. Que ternura. Luego lo regrese este pedacito. Que haré con poca chapata sucia y mordida. El obviamente ya no la quiso comer.

Tengo que entrenar este perro salvaje estuve pensando todo el día. Este mal educado ya me robó una barra de mantequilla, un pedazote de queso y más. En mi mente pasaron mini películas de cómo entrenar este dragón. En una película estoy dejando jamón con montón de chile súper picoso y el ladrón sale gritando. En otra puse camera, de esas que tienen bocina y se conecta al internet. Viéndolo robando estoy gritando en vivo y el pobre sale gritando. Eso de la camera es bueno. Imagínate que estás haciendo un pecado y de repente Di-s grita en tus oídos; PECADORRR. ¿Qué miedo verdad?

Anyway, pensé todavía en otros trucos, todo para que Firulay me deje a vivir en mi aldea en paz, cómo en los días antes de su llegada. Hasta pensaba en la opción de dejarlo en el jardín para siempre.

En la tarde, regresando de Malinalco en la moto, cruzando paisajes inexplicables, me llegó la respuesta. “oye” dijo un vos en mi cabeza, “es mucho más fácil educar un humano, ¿no crees?” tengo toda la razón respondí. Porque quiero educar un perro. Mejor educo a mí mismo para no dejar comida e ingredientes afuera de los closets y el refrigerador. Tiene mucho sentido. Primero soy más inteligente del perro (eso esperro:-), segundo, el entrenador y el alumno están juntos 24 horas así que tiene mucho más chance de éxito. Además, al entrenar a mí mismo, este entrenamiento me va a servir en otros aspectos en la vida.

Yo sé que es lo que me vas a decir. Eso de que tenemos que enfocar en nuestros mismos cuando tenemos problemas en la  vida en lugar de intentar a regañar y corregir el otro, no es nuevo. Todos lo sabemos. Sin embargo el chiste es lograr verlo en ti mismo y no solo dar concejos. Somos muy sabios hasta que nos toca el asunto. Parar la vida y mirar en tu mismo en ojos de extranjero es el chiste y es lo que me ayudo a aprender mi gran maestro Firulay

Hasta el próximo maestro, Yaron.