El secreto de las proteínas parte dos

Hola mundo.

Todo esta idea de escribir sobre las proteínas salió en mi mente hace más de un mes cuando prometí a una querida amiga escribir un post sobre la receta vegetariana, lo que es una bomba de proteínas. El ingrediente principal es el garbanzo. El rey de las proteínas. Contiene la misma cantidad de proteínas que la carne roja imagínate. El problema fue que el otro ingrediente de esta receta espectacular es la berenjena, lo cual me costó encontrar unas bonitas pero ya lo hice.

Entonces mientras te doy la receta, vamos a completar el post pasado con otros datos importantes sobre las proteínas.

En una olla grande vamos a poner a freír una cebolla enorme o dos medianas. Si quieres los secretos de cómo freír sano y cómo partir la cebolla, es cuestión de buscarlo en el desmadre de mi blog. Hace un año más o menos una mujer que lee mi blog apuntó para poner orden en el caos pero no sé, nunca se hizo.

Anyway, esa cebolla hay que freír bien. Muy bien. Mientras te cuento que aun el Garbanzo Contiene proteínas cómo si fuera carne o pescado, no es compatible para todos. Si quieres saber que fuente de proteínas es compatible para tu organismo, checa la teoría de alimentos por tipo de sangre. Los tipos de sangre “O” por ejemplo son carnívoros normalmente.

Otros datos interesantes; es importante consumir proteínas después del ejercicio. Los estudio enseñan que si lo haces en la ventana de 2 horas, esas proteínas vuelven parte de tus músculos en un lapso de 5 horas. Por otro lado hay que saber, el cuerpo no puede digerir más de 40-50 gramos de proteínas en un golpe. Así que una comida con proteínas al día no será suficiente si eres activo.

Oooops ya esta la cebolla. De aqui es muy simple. Mira las fotos. Ponemos en la olla Garbanzo qué fue a nadar unos 24h, dos o tres berenjenas peladas cortadas en cuadritos, una cebolla morada bien picada, semillas completas de comino, sal y pimienta. Así lo vemos cocinar hasta que el Garbanzo se rinde. Aaa claro, hay que cubrir todo con agua ¿verdad? Cuando esté suave el garbanzo apaga el fuego y añade aceite de oliva generosamente. Media taza por ejemplo. Si, mucho. Este aceite es el secreto. La berenjena lo absorbe y cambia su textura y sabor en una manera que nadie adivina qué es esa cosa tan rica que se deshace en la boca.

Por último. No te olvides que tu cuerpo es más inteligente que tú. Si vas a comer mucha proteína sin carbohidratos porque lo leíste en una dieta etraña o porque simplemente quieres comer mucha proteína y ya no tienes espacio por carbohidratos, tu cuerpo va a convertir la proteínas tan valiosa que apenas comiste en carbohidratos porque lo necesita.

Bueno, la verdad es que todavía hay mucho que platicar sobre ese tema pero como mencioné varias veces, mi blog no es magacín científico. Si te abrí el apetito intelectual, ahí esta Google a tu servicio.

Por el otro apetito, aquí estoy para ti cómo siempre.

Hasta la próxima, Yaron.